Una buena instalación empieza por el sistema completo: producto, soporte, capas, fijaciones y condiciones del edificio.
Antes de definir el detalle
Producto: confirmar aleación, estado metalúrgico, espesor y acabado con documentación del suministro.
Edificio: identificar geometría, ubicación, exposición y acciones de viento y nieve que correspondan.
Sistema: comprobar las condiciones de uso del conjunto, su soporte y sus accesorios.
Encuentro: localizar entradas y salidas de agua, recorridos de movimiento y contactos con otros materiales.
Soporte y control de humedad
La elección de una composición ventilada o no ventilada debe justificarse para el sistema y el edificio. No se elimina una cámara prevista sin revisar las capas, el soporte y las posibilidades de secado.
Comprobar la estabilidad, planeidad y capacidad de anclaje del soporte. Seleccionar las capas de separación por su compatibilidad y por la solución de cubierta o fachada.
El aluminio debe protegerse de morteros, hormigón fresco, residuos de taladrado y agua contaminada procedente de otros elementos.
Agua y condensaciones
Resolver la continuidad de las capas y los encuentros para evacuar el agua. Cuando el sistema requiera ventilación, mantener las entradas, salidas y cámaras previstas.
La necesidad de cámara ventilada, membranas o control de vapor se estudia con la composición completa; no existe una secuencia de capas válida para todos los edificios.
Fijación y movimiento térmico
En los sistemas de junta alzada consultados se combinan patillas fijas y deslizantes. Su posición y separación pertenecen al diseño del sistema y al cálculo de las acciones.
Definir dónde se fija el paño y hacia dónde puede desplazarse.
Comprobar que remates, penetraciones y elementos añadidos no bloqueen ese desplazamiento.
Dimensionar holguras con la longitud del paño, el material y el intervalo de temperatura previsto.
Seleccionar tornillos, remaches y patillas compatibles con el sistema, el soporte y el ambiente.
Plegado, manipulación y obra
Los radios de plegado y las condiciones de trabajo deben corresponder al aluminio y al acabado suministrados. No se trasladan automáticamente los límites de fabricación o instalación de un producto de zinc.
Evitar roces, golpes y contaminación de las superficies.
Retirar virutas y restos de mortero sin dañar el acabado.
Seguir las instrucciones de almacenamiento y retirada del film del producto concreto.
Revisar desagües, fijaciones y encuentros antes de cerrar zonas que dejarán de ser accesibles.